Primavera de 1986

*Lluvia reciente, con granizo que se quedó en montecitos peculiares sobre el pasto.

Después del letargo fetal, la vida se le reveló como cosa completamente incontrolable y llena de frustraciones.
Aun respirar resultó ser una labor complicada, costaba trabajo adaptarse a consumarla todo el tiempo: uno que otro suspiro, tantos olores nuevos y estimulantes.
Los primeros sonidos, para los que no estaba completamente preparado (pues antes mediaba un linde acuoso), se fueron ordenando en su cerebro y construyeron algunas de sus primeras memorias sólidas (estaba ciego en ese momento).
La pérdida de la sensación de ingravidez y tibieza entorpeció su coordinación y le mostró fehacientemente lo que era: el ser más indefenso sobre la faz de la tierra, un bebé humano.
Sin embargo, luego de un rato, la situación mejoró con las frazadas y esa superficie blanda adonde fue depositado y que proporcionaba caricias y palabras suaves, dulces, a través de la cual podía escuchar ese ruidito consolador y somnífero, repetido y acompasado que, bien lo sabía él, sólo se aceleraba por un suceso grato o desagradable. Lo mejor de ese día fue poder hacer esa distinción: aquello sólo podía ser algo bueno.

5 anotaciones motivantes:

Esponjita dijo...

¡Me latió mucho! je.
Si me permite talleriarle un poco el cuento: seria mejor que el bebé no supiera qué es una frasada, que se quedara todo en pura descripición de sensaciones.
Y, claro, el término ingravidez suena a una previa gravidez. Pero imagina al bebé: ¿cómo llamar a ese nuevo estado de "peso"?

Pero la neta, el cuento es genial. Me gusta...

saludos:

la esponjita

PD... le espero en el blog spojoso

Vanto Y Vanchi dijo...

chido...al principio dije...me está describiendo...y luego pensé: no, nos está describiendo a todos! jeje

saludos!

beno dijo...

pues a mí me pareció muy gai, me quedo con el otro

Leo Ávila dijo...

No acostumbro contestar a los comentarios, haré una excepción en este caso:
Esponjita sabia: le agradezco mucho el comentario, en efecto pensé en la salud del cuento con lo de las frazadas (frasadas? -buscaré en el diccionario-), trataré de corregirlo.
Vanto: Ya leí tu inicio de novela, pero quiero revisarlo a conciencia para opinarte algo interesante, porque me gustó mucho y vale la pena. :)
Beno: No entendí como el cuento podía parecer gay. Seguiré pensando.

JUIYDN

Vanto Y Vanchi dijo...

....chin, que mal plan, compadre (estoy hablando de lo que comentaste en relación a mi poemilla)...la neta soy medio menso pa las palabras, y sobre todo en internet, pero espero que no te la estés pasando mal...digo, supongo que duele pero ¿vale la pena sufrir?