Mira esa piedra cómo ya no se para…

Demetrio Macías es un hombre que inspira temor, pues es conocida su voluntad aguerrida en todo lo que hace. Ha sido impelido por el ánimo de la lucha revolucionaria, y poco a poco va ingresando en ella de un modo que después ya no lo deja salir. Él, hombre de pueblo, con la lógica del arriero amante de la tierra y las mujeres, la aventura y la bravura, no concibe un resquicio de paz, una alternativa de escape. Sin embargo, en sus zapatos cualquiera estaría en el mismo aprieto.

Mariano Azuela, quien vivió el conflicto en carne propia, mientras era médico de una de las facciones (comandada por Francisco Villa), recrea (no sólo expone) a través de este personaje singular la concepción que tenía acerca del hálito destructivo y aparentemente irrefrenable del conflicto revolucionario. Su prosa directa y precisa, provoca al leer la sensación del polvo molestando la nariz y el sol imponente secando hasta las piedras.

En una de las escenas últimas, este personaje responde de este modo a la pregunta "-¿Por qué pelean ya, Demetrio?", que le hace su mujer:

"Demetrio, las cejas muy juntas, toma distraído una piedrecita y la arroja al fondo del cañón. Se mantiene pensativo viendo el desfiladero, y dice:

-Mira esa piedra cómo ya no se para..."

3 anotaciones motivantes:

beno dijo...

no me gusta el realismo...

y hay un verso muy bueno que le hicieron a un pariente suyo, abogado de profesión y maestro de la facultad de leyes:

ya se cuenta en la escuela
en son de chunga y relajo
que al caro maestro Azuela
pesan mucho Los de Abajo

Chau!!

Sandy Palacios dijo...

Chale y yo que ni me acordé de leerlo. Ésa parte es muy buena, un poco deprimente no? Snif capitán!

Tú siempre me vas a querer verdad?

Asociacion de corazones rotos dijo...

Uno de los mejores libros que he leido, me senti dentro de la historia, como si fuera el meco cayendo del caballo después de la emboscada, Gracias por recordarme lo bueno que es